Salud

Sheinbaum celebra nueva Estrategia Nacional para Control Drogas de EE. UU.

Análisis de la nueva Estrategia Nacional para Control Drogas...

mayo 12, 2026

Análisis de la nueva Estrategia Nacional para Control Drogas y su impacto en México.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó como un avance significativo que el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, reconozca formalmente la necesidad de frenar el tráfico de armas y tratar las adicciones como un problema de salud pública. Este cambio de paradigma se formalizó en la reciente Estrategia Nacional para Control Drogas publicada por la Casa Blanca.

Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria subrayó que este enfoque integral responde a las peticiones que México ha sostenido con insistencia. El documento refleja un diálogo bilateral donde se admite que el consumo interno en territorio estadounidense es el motor que alimenta la crisis de seguridad en ambos lados de la frontera.

Un enfoque de salud pública y prevención

La Estrategia Nacional para Control Drogas destaca por su intención de atender las causas del problema mediante campañas de prevención y atención escolar. Sheinbaum puntualizó que este modelo es similar al que se implementa en México, buscando reducir la demanda de estupefacientes de manera humana y no solo a través de la represión.

Datos presentados por la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, revelan la magnitud del desafío: mientras que en México el consumo de drogas ilícitas alcanza al 2.7 por ciento de la población, en Estados Unidos la cifra se dispara al 25.5 por ciento. Esto implica que más de 73 millones de estadounidenses consumieron sustancias ilícitas en el último año, una diferencia abismal que justifica la nueva visión de salud.

Combate al tráfico de armas y soberanía

El canciller Roberto Velasco detalló que el plan estadounidense no solo busca reducir la oferta de drogas sintéticas, sino que también pone énfasis en la incautación de precursores químicos. Sin embargo, el punto más relevante para la agenda nacional es el compromiso explícito de Washington para disminuir el flujo de armamento ilegal hacia el crimen organizado en México.

Según Velasco, la reducción de la capacidad bélica de los cárteles es fundamental para debilitar el trasiego de narcóticos. Este marco de cooperación se basa en los principios de responsabilidad compartida, respeto absoluto a la soberanía y confianza mutua, evitando cualquier tipo de subordinación institucional.

Cooperación bilateral sin subordinación

La implementación de esta Estrategia Nacional para Control Drogas marca un hito en la relación diplomática, pues admite que la violencia ligada al narco en México está directamente vinculada a las facilidades de compra de armas en el país vecino. El fortalecimiento de las capacidades institucionales será clave para atacar la capacidad operativa de los grupos delictivos.

En conclusión, el gobierno mexicano ve con optimismo que la nueva Estrategia Nacional para Control Drogas abandone la visión puramente punitiva. Al reconocer que el consumo masivo y el tráfico de armas son piezas del mismo rompecabezas, se sientan las bases para una política de seguridad más efectiva y coordinada entre ambas naciones.

Fuente La jornada

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